EXPERIENCIAS PARA COMPARTIR CON PERSONAS "JUBILOSAS" QUE AMAN LA VIDA Y LA BELLEZA.

sábado, 3 de diciembre de 2011

POBREZA A LOS DIEZ AÑOS......


Toda mi angustia tuvo la forma de un zapato.
de un zapatito roto, opaco, desclavado.
El patio de la escuela... Apenas tercer grado...

Qué largo fue el recreo, el más largo del año.
Yo sentía vergüenza de mostrar mi pobreza.
Hubiera preferido tener rotas las piernas
y entero mi calzado. Y allí contra una puerta
recostada, mirando, me invadía el cansancio
de ver cómo corrían los otros por el patio.


Zapatos con cordones, zapatos con tirillas,
todos zapatos sanos. Me sentía en pecado
vencida y diminuta, mi corazón sangrando...

Si supieran los hombres cuánto a los diez años
puede sufrir un niño por no tener zapatos...
Qué anticipo de angustia. Todavía perdura
doliéndome el pasado. El patio de la escuela
y aquel recreo largo...


Mi piececito trémulo, miedoso, acurrucado.
Mi infancia entristecida, mi mundo derrumbado.
Un pájaro sin alas, tendido al pie de un árbol.
La pobreza no tiene perdón a los diez años.


Matilde Alba Swann.

Argentina, 1912- 2000.




2 comentarios:

Clarissa Rodriguez dijo...

La pobreza a cualquier edad nos golpea. Pero sin duda en la niñez deja profundas huellas.
En este tiempo, cuando nos acercamos a la celebración de Navidad, cobra mayor fuerza el tema de la desigualdad social, quizás porque la luz del Niño de Belén nos hace ver nuestro entorno con mayor claridad.

Un gran abrazo, Edelia!
Gracias por traer esta reflexión!

Doña Eñe dijo...

Gran verdad y todos los adultos somos algo culpables de la pobreza de un niño.
Hermosísimo poema.
Un abrazo, amiga.
:)