EXPERIENCIAS PARA COMPARTIR CON PERSONAS "JUBILOSAS" QUE AMAN LA VIDA Y LA BELLEZA.

martes, 28 de agosto de 2012

SABORES Y RECUERDOS.....



"Sabores y recuerdos". Este sería quizás el título que le hubiera puesto al libro que acabo de leer si tuviera el honor de ser su autora. No se llama así, su título es: "Rapsodia Gourmet" y su autora Muriel Barbery.

El protagonista, Pierre Arthens, es un crítico gastronómico sumamente respetado y hasta temido, pues es capaz de arruinar un restaurante con sus palabras si éstas no son favorables. Ahora a sus 68 años acaban de anunciarle que le quedan 48 horas de vida y estando en su lecho de muerte piensa que no puede partir de aquí sin recordar ese sabor especial, ese sabor que lo hizo conocer la verdadera felicidad, pero ese sabor, por más que lo intenta, se le escapa....

En este intento por identificar el sabor en cuestión, Pierre va recordando momentos de su vida, desde su niñez. La autora aprovecha esta situación para demostrar su habilidad para convertir en palabras las emociones, gustos, sabores y olores de los que ha disfrutado el protagonista.




Dejo aquí una demostración de cómo al describir un alimento parécese que lo saboreas:

"El tomate crudo, devorado en el huerto, recién cogido, es el cuerno de la abundancia de las sensaciones simples, una cascada que se dispersa en la boca y reune en ella todos los placeres. La resistencia de la piel tersa, sólo un poco, lo justo nada más, la blandura de los tejidos, la suavidad de ese néctar, con sus pepitas, que resbala por comisura de los labios y uno se limpia sin temor de mancharse los dedos, esa bolita carnosa que vierte en nosotros torrentes de naturaleza: eso es el tomate, toda una aventura."







También destacaría un fragmento donde el crítico gastronómico explica la importancia de los  cinco sentidos en la cocina:

“El que es cocinero sólo puede serlo plenamente movilizando sus cinco sentidos. Un manjar debe ser exquisito a la vista, al olfato, al gusto, por supuesto, pero también al tacto, que orienta la elección del chef en tantas ocasiones y desempeña su función en la fiesta gastronómica. Es cierto que el oído parece algo ajeno al asunto; pero no se come en silencio como tampoco en medio del estruendo; todo sonido que interfiere con la degustación participa de ésta o la contraria, de tal manera que el comer es sin lugar a dudas, un fenómeno quinesiológico”.




Etiqueta: Libros.

jueves, 16 de agosto de 2012

DICE RUBÉN DARÍO.....


                                                                                
En las pálidas tardes
yerran nubes tranquilas
en el azul; en las ardientes manos
se posan las cabezas pensativas.
¡Ah los suspiros! ¡Ah los dulces sueños!
¡Ah las tristezas íntimas!
¡Ah el polvo de oro que en el aire flota,
tras cuyas ondas trémulas se miran
los ojos tiernos y húmedos,
las bocas inundadas de sonrisas,
las crespas cabelleras
y los dedos de rosa que acarician!
 
En las pálidas tardes
me cuenta un hada amiga
las historias secretas
llenas de poesía;
lo que cantan los pájaros,
lo que llevan las brisas,
lo que vaga en las nieblas,
lo que sueñan las niñas.
 
Una vez sentí el ansia
de una sed infinita.
Dije al hada amorosa:
Quiero en el alma mía
tener la aspiración honda, profunda,
inmensa: luz, calor, aroma, vida.
Ella me dijo: ¡Ven! con el acento
con que hablaría un arpa. En él había
un divino aroma de esperanza.
¡Oh sed del ideal!
 
Sobre la cima
de un monte, a medianoche,
me mostró las estrellas encendidas.
Era un jardín de oro
con pétalos de llama que titilan.
Exclamé: Más…
 
La aurora
vino después. La aurora sonreía,
con la luz en la frente,
como la joven tímida
que abre la reja, y la sorprenden luego
ciertas curiosas, mágicas pupilas.
Y dije: Más… Sonriendo
la celeste hada amiga
prorrumpió: ¡Y bien! ¡Las flores!
 
Y las flores
estaban frescas, lindas,
empapadas de olor: la rosa virgen,
la blanca margarita,
la azucena gentil y las volúbiles
que cuelgan de la rama estremecida.
Y dije: Más…
 
El viento
arrastraba rumores, ecos, risas,
murmullos misteriosos, aleteos,
músicas nunca oídas.
 
El hada entonces me llevó hasta el velo
que nos cubre las ansias infinitas,
la inspiración profunda
y el alma de las liras.
Y los rasgó. Allí todo era aurora.
En el fondo se vía
un bello rostro de mujer.
 
¡Oh; nunca,
Piérides, diréis las sacras dichas
que en el alma sintiera!
Con su vaga sonrisa:
¿Más?… dijo el hada.
Y yo tenía entonces
clavadas las pupilas
en el azul; y en mis ardientes manos
se posó mi cabeza pensativa…


Ruben Dario




sábado, 11 de agosto de 2012

LO QUE EL LADRÓN NO SE LLEVÓ....


El ladrón se llevó todo a lo que pudo echar mano. No había mucho en la celda del monje, pero siempre encontraría alguna ropilla, algún objeto, un cuenco limpio o un bastón firme, y eso se llevó el profesional del bolsillo ajeno al amparo de la noche cómplice.
El monje, alerta siempre a los ruidos de la existencia, despertó a tiempo para ver la sombra sigilosa y comprender el despojo doméstico a que había sido sometido.
Notó las ausencias, pero miró la ventana, marco de luna llena en noche estrellada, y sonrió al ver que su posesión más valiosa estaba intacta. La luna blanca seguía luciendo en el telón de la noche. El monje se dio media vuelta en su rincón y siguió durmiendo. Sus riquezas estaban a salvo.

¿Quién me puede quitar la luna? ¿Quién me puede quitar el sol y las estrellas y las nubes y los vientos y las montañas y los prados? ¿Quién me puede privar del mayor tesoro que es la tierra y el cielo y el aire y el mar? Los mercados del mundo subirán y bajarán, y arrastrarán con ellos el valor de mi dinero y la remuneración de mi trabajo. Los ladrones de la oscuridad espiarán mis ganancias y vaciarán mis cofres. Todo lo que puede ganarse puede perderse, y la zozobra del peligro constante enturbia los gozos de la posesión insegura. No hay sueño tranquilo bajo el techo de la ambición.

Pero sí lo hay a la luz de la luna. Desprendimiento alegre de oropeles innecesarios. Austeridad sabia en medio del consumismo loco. Sencillez como norma de vida y como elegancia de estilo. Poner el primer placer en la naturaleza, para que los demás placeres cedan rango y pierdan importancia, y así no estorben con su necesidad compulsiva y su logro dudoso el curso feliz del gozo en mi vida.
Saber apreciar la belleza de una noche de luna, para no tener que ir a buscarla frustradamente en espectáculos engañosos de falso alboroto.

Quien lleva dentro la riqueza de su vida no necesita atormentarse por encontrar riquezas externas que nunca han de satisfacerle y siempre pueden traicionarle. Y llevar dentro la riqueza quiere decir saber apreciar y disfrutar a fondo las alegrías sencillas de la vida, el día y la noche, el agua y la brisa, el recogimiento y el silencio, la amistad y la compañía, la risa del niño y el trino del pájaro, el amanecer y la puesta de sol, el alimento y el sueño, el orar y el callar.
Todo aquello que la luna en la noche representa y recuerda en su presencia segura, su luz delicada, su sencilla figura. Todo aquello que nadie nos puede quitar.

Antes de volverse a dormir, el monje poeta inmortalizó en verso escueto su sonrisa nocturna:

                                          “Al ladrón se le olvidó la luna en la ventana.”

                                                           Carlos G. Vallés.







martes, 7 de agosto de 2012

TIEMPOS QUE FUERON....


  
Hora tras hora, día tras día,
entre el cielo y la tierra que quedan
eternos vigías,
como torrente que se despeña,
pasa la vida.

Devolvedle a la flor su perfume
después de marchita;
de las ondas que besan la playa
y que una tras otra besándola expiran,
recoged los rumores, las quejas,
y en planchas de bronce grabad su armonía.

Tiempos que fueron, llantos y risas,
negros tormentos, dulces mentiras,
¡ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
en dónde, alma mía?

Rosalía de Castro
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viernes, 3 de agosto de 2012

VISITA A LA "PILARICA"....









Ayer visitamos Zaragoza. Marina no conocía esta cidad. La llevamos, como no podía ser de otro modo, a la Basílica para que viera de cerquita a la Pilarica, como la llaman cariñosamente los "mañicos".




Viendo la monumentalidad de este templo a una le vienen a la mente la letra de algunas "joticas" muy conocidas:

"Es la Virgen del Pilar
la que más altares tiene
no hay ningún aragonés
que su pecho no la lleve".



 El rio Ebro la rodea, pero sin molestarla, silenciosamente..... Eso dice esta "jotica":

"El Ebro guarda silencio
al pasar por El Pilar
la Virgen está dormida
no la quiere despertar".